El análisis de los textos de la primera sesión han sido para mí de gran provecho, porque aunque nos situan en situaciones viejas y conocidas, familiares en nuestro quehacer docente, desenpolvan criterios y refrescan conceptos que de hecho nos hace falta actualizar.
Los conceptos relacionados con las representaciones me parecieron muy interesantes aunque las relacioné de inmediato con los llevados y traídos conocimientos previos; el autor sin embargo me brinda reflexiones nuevas que me llevan a comprender de algún modo, por qué no logro en mis alumnos la movilización de sus representaciones, considerando que para ello, debo tener yo misma una movilización y transformación de mis propias representaciones.Dalongeville y Huber me sitúan de nueva cuenta en la dinámica constructivista que revisada ya de mucho antes se inserta ahora en la didáctica de la historia pues como lo menciona Dalongeville
"El discurso constructivista resulta mayoritario en los distintos ámbitos de las didácticas disciplinares, de la didáctica general o de las ciencias de la educación, pero no lo es tanto en el campo de la historia."
Cuando de hecho hemos internalizado que debemos partir de los conocimientos previos para lograr aprendizajes y desarrollar competencias, nos hacia falta reflexionar en torno a la naturaleza de dichas representacions y considerar además que éstas, "constituyen un obstáculo que impide que se construyan nuevos conocimientos" luego entonces es necesario considerar las representaciones iniciales de nuestros alumnos pero, dejábamos de lado que la adquisición de un nuevo conocimiento implica un proceso específico en el que es necesario: la emergencia de las representaciones, la confrontacion,destrucción o recontrucción de éstas representaciones para finalizar con la metacognición que los alumnos hacen de sus nuevos conocimientos. La verificación constante del profesor en torno a los conceptos iniciales de los alumnos, el regresar a ellos y constatar que se van modificando, la didáctica misma al planear situaciones y el rol que le corresponde jugar en este proceso, constituyen desde mi punto de vista, consideraciones que me ayudan a revisar mi práctica docente en torno a la enseñanza de la historia, y los resultados en las evaluaciones de la asignatura. Aunque éste es un tema que requiere revisión aparte.
La metodología de la situación problema aporta un recorrido distinto al que hemos tomado cotidianamente al enseñar historia, el establecimiento de un entorno didáctico, en el marco de un contrato didáctico son conceptos novedosos que sin embargo se relacionan con lo que hacemos en la practica diaria. Lo relevante considero yo, al poner en práctica este modelo es el manejo de las variables de acción que cita Huber; la regularidad y la alteración que nos remiten a la asimilación y la acomodación constructivista.
Llegar a esta reflexión ha implicado la desición y responsabilidad de involucrarme con los textos; leyéndolos, analizando, confrontando con mis referentes, especialmente en el cmpartir grupal, significa enfrentar un conflicto o como lo dice Huber, "...romper el equilibrio inicial del alumno para llevarlo a un reequilibrio mejorado."
La situación problema entonces me pone en la perspectiva de darle un rumbo nuevo a mi didáctica en la enseñanza de la historia, me agrada el reto aunque considero que es bastante complicado, me dispongo a hacer lo que sea necesario para que este curso me deje lo necesario para impactar significativamente mi práctica docente.
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